es constitucional, no confundas

FUENTE: DIARIO UNO

¿TRAGEDIA o SISTEMA?

La reforma del transporte y Castañeda

Publicado: 2015-03-06


Esta semana, todos los medios coincidieron en un titular: “Tragedia” con relación a la muerte de dos personas en Villa El Salvador, luego de que un bus aplastara el vehículo en que viajaban.

Es una tragedia, sin duda.

Pero es una tragedia que forma parte de un SISTEMA. No es un “accidente”, es decir, algo casual, excepcional, imposible de prever o evitar. La frecuencia de estos hechos (según recientes estadísticas, cada día mueren dos personas en eventos relacionados con el tránsito de Lima) nos demuestra suficientemente que no son “accidentes”.

¿Cómo así este bus arrolló a una mototaxi? Un testigo lo relata: “Todo fue porque este chofer competía por pasajeros con otra unidad”. Simple, claro, evidente: son los muertos de la “guerra del centavo”, producto directo del hecho de que los choferes no tienen un salario y sus ingresos dependen de ganarle pasajeros a las otras unidades. Quien va adelante gana.

Este es el origen también del fenómeno inverso: los “chantones”, los que (cuando no tienen una unidad competidora cerca) permanecen durante dos o tres semáforos en el paradero a la espera de más pasajeros, perjudicando a los vehículos que esperan atrás, generando más tráfico, y perjudicando a los pasajeros que esperan más adelante, haciendo que los viajes demoren varios minutos más de lo necesario.

Queda claro pues, que el problema del transporte NO ES un tema principalmente del tamaño de unidades (eliminar cousters para poner buses grandes) y mucho menos de poner “paraderos” (entendidos como aparatosas infraestructuras) o “patios de maniobras”. El verdadero problema, el problema central, es la lógica con la que operan estas “empresas”, que en realidad no son tales sino meros cascarones que afilian a conductores individuales que alquilan vehículos y son, en realidad, autoempleados.

Este es el elemento de fondo que enfrentaba la reforma del transporte impulsada por la gestión municipal anterior, y esa es la razón por la cual (con todos sus errores y falencias de implementación) era una reforma en la dirección correcta. Su enorme mérito: formalizar a las empresas, otorgarles concesiones exclusivas para que no compitan entre sí, y establecer requisitos de desempeño en relación no solo a su flota, sino fundamentalmente a su modelo de negocio.

Este es el elemento que ha sido desmantelado por Castañeda, con la ordenanza que amplía la vigencia del llamado sistema comisionista-afiliador. Castañeda se niega a reconocer mérito y sentido alguno a la reforma (“¿cuál reforma?” dice). Y con ello, nos regala varios años más de “accidentes”.

Sorprende, eso sí, que tras varios años de discusión del tema la prensa siga enfocando este tipo de noticias sin "background", sin contexto, como hechos aislados, accidentales.


Escrito por

runa

Hace años mi chapa en la Internet es runa, es decir, "ser humano". También me llaman Paul E. Maquet. Treintitantos años. Intereses múltiples


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